Después de pasarme 5 días en Alemania me doy cuenta de que el centro de Dublín está aún muy lejos de ser considerado parte del primer mundo.
Cuando salgo a la calle, lo primero que me encuentro es a una rumana que pide dinero en frente de mi portal. Manda cojones que uno viaje tan lejos para vivir en la más asquerosa miseria y en lugar de volver a su puto país se dedique a darte pena en la puerta de tu propia casa…
Será que me estoy empezando a volver menos tolerante pero cada día hay cosas que me cuesta más comprender; una de ellas es qué demonios hago aquí. En tan sólo cinco meses he pasado de estar encantado de vivir en Irlanda a que todo me de asco.
Miro el calendario y cuento los meses que faltan para que acabe el contrato… el buen tiempo ayuda a que bajar a la calle se haga un poco más tolerable, miro el sol y respiro profundamente intentando que la suciedad que me rodea no me cale hasta los huesos pero cuando llegue el invierno creo que se me va a hacer muy duro seguir viviendo aquí.
Foto tomada por Ayah Thetiger











3 comments
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27 Junio, 2008 en 4:12 pm
Javuto
No eres el único! Yo llevo ya también un tiempo asqueadillo de Dublín y le echaba la culpa a la falta de sol y buen tiempo, que en estas fechas se hace mas que necesario para una adecuada salud mental. Y es que cuando llevas todo el invierno viendo lluvia, frío y mal tiempo, y pasa la primavera con lluvia y mal tiempo, y empieza el verano con frío y mal tiempo… la verdad lo único de lo que se tienen ganas es de largarse lejos bien lejos, eso sí, a perderse a un sitio soleado!
Saludos y ánimo!
30 Junio, 2008 en 9:38 am
Elsinora
Bueno, hombre, no te agobies. Seguro que el tiempo mejora pronto y seguro que en breve te puedes escapar unos días a algún rincón más cálido.
En Madrid a las once de la mañana tenemos más de treinta grados ya… un calor insoportable, pero entiendo que la morriña de luz solar se lleva muy mal.
Animo.
1 Julio, 2008 en 1:37 pm
Rafa
Lo que de verdad me incomoda es el centro de Dublín: sus calles sucias, llenas de borrachos y pobres, sirenas y toda clase de ruidos…
Me cogeré unos días de vacaciones para ir a España, ver un poco el sol y desconectar un poco de todo esto a ver si cuando vuelvo hace un poco mejor y se me olvida un poco dónde vivo.