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Dentro de un rato marchamos de vuelta a Munich y de ahí yo me iré a Irlanda mientras que mis compañeros tienen pensado pasar un día o dos en Viena para ver la semifinal de España contra Rusia… a mí que me cuenten el resultado.
Han sido 4 maravillosos días en Alemania, lo poco que he visto de este país supera con creces la imagen (buena de por sí) que tenía preconcebida. He hablado con alguna gente y me han comentado que aquí llueve mucho también (sólo hace falta ver lo verde que está todo, nada que envidiar a Irlanda) y que en invierno hace mucho frío y nieva (síiiiiiiiii) pero que en el norte hace peor.
Stuttgart y Augsburgo son, por su tamaño y por su localización, lugares ideales para vivir en Alemania. Augsburgo es una ciudad preciosa, muy peatonal, llena de tranvías y de rincones preciosos. Sus calles hacen tan agradable el paseo que no echas en falta monumentos (que también los tiene).
En fin… toca coger el coche y marchar de camino al aeropuerto. Me parece que el regreso al segundo mundo se me va a hacer duro :(
Ayer llegué a Alemania para asistir a un pequeño curso de cuatro días en Augsburgo, a más o menos una hora de Munich.
Todavía no he subido las fotos que saqué con el móvil ayer, pero os puedo asegurar que Alemania es preciosa… inmensos prados verdes delimitados por altos árboles y de vez en cuando algún bosque. Las casas son blancas y las aldeas y las ciudades están totalmente separadas de las autopistas y las carreteras son muy estrechas.
El hotel en el que estoy alojado es una pasada, el Dorint es una torre y me recuerda al edificio de Capitol Records de Los Angeles. Todas las habitaciones dan al exterior y todo está muy cuidado, aún estoy investigando cómo funciona Internet porque ayer no tuve tiempo de nada…
En el cursillo hay otros 4 españoles que han alquilado un coche y me han invitado a visitar con ellos un par de ciudades esta tarde así que mañana me parece que tendré muchas cosas que contaros.
Ya estoy de vuelta otra vez, por si alguien me había echado de menos :P
Después de pasar unos días en España para recoger a mi niña (que se ha operado de la vista y ya no es un topito) y celebrar la boda de Vero y Rubén toca volver a la isla esmeralda.
Fue una lástima no poder ir a ver a Bea y Txema, que se casaban en Barcelona en las mismas fechas, pero ahí nos queda la visita para otra vez que coincida que tenemos tiempo…
En cuanto a la boda a la que sí fuimos, los novios se casaron por el juzgado en un acto privado y luego nos reunimos todos en un molino restaurado a las afueras de León, que se está poniendo muy de moda por lo bonito del lugar.

Allí celebraron una boda al aire libre muy al estilo de las películas americanas, al pie de un árbol centenario donde los amigos participaron dando un pequeño discurso acerca de los novios. Todo el mundo estaba emocionado… lloró la novia, lloró el novio, lloraron varios invitados e incluso lloré yo, que me da alergia al polen y estábamos en una chopera al aire libre :(
Después de tanta emoción, llegaron los entremeses, entre los que la cecina de León y el jamón recién cortado fueron los protagonistas, y de ahí pasamos al banquete. Nos sentaron con una pareja que habíamos conocido durante la despedida de solteros conjunta que hicieron la última vez que fuimos a León, que aprovecharon para decirnos que ella está embarazada.

Al final llegaron los licores, los cafés y los puros… me quedé con ganas de repetir, y sobre todo, de volver a pasar un fin de semana con los viejos amigos y celebrar juntos que aunque pase el tiempo, algunos lazos se hacen más fuertes.
Una cosa que siempre me ha llamado la atención de Gijón es cómo la ciudad acoge diferentes estilos, distribuidos al azar, donde podemos ver fachadas victorianas al lado de edificios más típicos de los 60, sin que suponga ningún problema.

Otras fachadas que no son tan agraciadas están siendo integrarlas bajo una misma apariencia de cristal azul, una solución muy original que pronto veremos cómo queda.
Aunque esta vez no tuve mucho tiempo, espero que en mi próximo viaje pueda darme una vuelta y sacar más fotos a esta ciudad. Tengo muchas de León, pero no tantas de Asturias como me gustaría, porque es un sitio muy bonito.
En fin… de momento (y hasta que tenga un poco más de tiempo) os dejo con un par de ellas de la plaza del ayuntamiento… a ver si os gustan ;)

Estamos otra vez en España, celebrando cumpleaños, hemos venido a felicitar a la madre de Inés y a mi padre y, claro, ha hacer ruta gastronómica otra vez :)
El viernes estrenamos la ruta de Santander, que era nueva para nosotros, y que queda mucho más cerca de Asturias que el aeropuerto de Barajas, así que en tan sólo en una hora y media nos pusimos en casa… esta vez alquilamos un Fiat Punto y nos hizo mucha gracia ver el logotipo de Windows en el volante pero ya dedicaremos otro post a eso.
En un principio había pensado en quedar con la gente de aquí para quedar y tomar una sidra pero entre pitos y flautas no ha dado tiempo, además yo estaba molido del viaje y dormir parecía el plan más interesante… así que tendrá que ser en otra ocasión.
Conocí a la famosa vecina “cazurra” (que es cómo nos llaman a los de León más o menos cariñosamente) que es muy simpática y fuimos juntos a dar una vuelta por ahí, me quedé con ganas de acercarme al Camisetes o llamar a mi amiga Alba, pero se nos echaba la hora de cenar encima así que también se nos quedó pendiente :P
Al final hemos pasado un par de días disfrutando la gastronomía de Asturias y mañana toca poner rumbo a León, para agasajar a mi padre un poco también, y luego ya de vuelta a casa hasta la próxima vez… que no tardará en dejarse caer…
Los cumpleaños son fiestas que uno le debe a los demás, invitas a comer o simplemente a pasar un rato contigo y al final has estado más liado que lo que hayas podido disfrutar.
Este año he decidido regalarme un viaje a España por mi cumpleaños. No me refiero a que vaya a España porque quiero celebrar allí mi cumpleaños, que sí, por otra parte es lo que va a pasar y es inevitable, pero ese NO es mi regalo…
Lo que voy a regalarme es un viaje, es pasar unos días en la carretera de aquí para allá: veremos a la familia, a los amigos, saldremos de tapas por León, beberemos sidra en Asturias, nos pararemos cada dos pasos a sacar fotos… etc.
Aunque sólo van a ser cuatro días, espero que el poder ir de un sitio a otro porque me da la gana compense la falta de tiempo, para empezar vamos a dejar de lado los autobuses para echarnos a la carretera…
…porque me gusta conducir ;)
Ayer 3 de enero se suponía que tenía que haber volado de vuelta a Dublín pero un problema en el avión (o eso es lo que nos dijeron) nos dejó 7 horas en tierra…
La aventura empezaba en la cola de facturación donde el pasaje se preguntaba por qué no avanzaba la cola, y es que, mientras otras veces suelen poner más operadores para acelerar la facturación, esta vez no se les veía con nada de prisa.
Los ánimos se calentaron cuando alguien preguntó qué coños pasaba que no iba a dar tiempo a que subiéramos al avión, momento en el cual nos confesaron que no tuviéramos ninguna prisa… que con 5 horas previstas de retraso íbamos más que sobrados de tiempo; así que después de casi 3 cuartos de hora de cola nos fuimos todos al mostrador de Ryanair para protestar.

A estas alturas ya conocía a una pareja de argentinos que tenían que ir a Cork, a una española que tenía que estar en Meath al día siguiente que decidió volar con Aerlingus temiéndose lo peor… y hasta me encontré con otros dos chicos de León: Ismael y Rodrigo.
Ryanair nos dió un vale para comida de hasta 5 euros que se quedó en un triste sandwitch y una lata de refresco ante la negativa del restaurante a darnos otra cosa y como lo que teníamos era mucha mala hostia y poco hambre no nos importó demasiado… en ese momento ya teníamos puerta de embarque y una hora de salida: las 23:30… aunque luego las cosas terminarían retrasándose más y más.
Ya en la terminal nos habíamos reunido todos en un rincón, ahí me encontré también con un amigo de Dublín que tenía el mismo vuelo y con Elena, una chica de Azentur que buscaba con quién compartir un taxi una vez que aterrizáramos. También reconocí a un tipo con el que había volado el año pasado desde Shannon a Madrid que trabaja para AIB y que nos invitó a unas jornadas gastronómicas que organizan en su casa todos los fines de semana.
Así pasamos el rato hasta las 01:00 subimos al avión donde la cosa no mejoró mucho: alguien que había facturado equipaje no estaba en el avión así que tuvieron que recontar a todas las personas, descargar el equipaje y mirar qué maleta sobraba, por medidas de seguridad.
La cosa nos llevó unas dos horas más o menos, embutidos en un pequeño Boeing 737 con las butacas más baratas y pequeñas que se puede encontrar uno en un avión. Nos sacábamos fotos, bromeábamos mientras otros dormían e incluso jugamos con el equipamiento de muestra. Al final despegamos y yo ya no quise mirar el reloj.
El viaje pasó sin más incidentes, a Elena hasta le tocó un vuelo a NYC con dos noches de hotel pagadas y $1000 de gastos incluidos, la parte mala es que quien quiera acompañarla tendrá que costearse el viaje él solito… Ryanair tiene mucha vista con esto de los sorteos. Nos despedimos en tierra y nos cambiamos teléfonos para tomarnos una pinta otro día porque a esas horas lo único que nos apetecía era caernos muertos. Hemos quedado para ir algun día a comer juntos un sandwitch y una lata de refresco en honor a Ryanair…

Como eran las 4 de la mañana nadie vino a buscarme al aeropuerto y tuve que coger un taxi. Había nevado y las carreteras secundarias estaban heladas así que tuvimos que ir por la M50 y pagar 30€… podía haber sido peor.
Una vez en casa, después de descansar mis maltrechos pies me he acostado y, por supuesto, lo primero que he hecho es avisar a mi supervisor que no contara conmigo para hoy…
Yo no soy ningún ejecutivo agresivo y afortunadamente mi novia no me la está pegando con nadie, pero en muchos aspectos me parezco al protagonista de Diario de un ejecutivo agresivo intentando buscar quién soy yo realmente…
Una de las cosas que solía pensar es qué tipo de post escribiría cuando mi blog cumpliera un año y la verdad aún no tengo ni idea qué os puedo contar.
Hace un año que Bea me convenció para que empezara a escribir mis locas peripecias y así poder mirar hacia atrás diciendo “mira, ese eras tú hace un año…” y echar una sonrisa.
Algo extraño sucede dentro de la cabeza de un blogger, tu vida transcurre como el guión de una película y cada cosa que haces parece que fuera un tema maravilloso del que hablar mañana, o pasado mañana, o vete a saber tú cuando!
Cosas como encontrarte a ese tipo que te levantó el ligue comiendo solo en un restaurante muerto de asco, ligar con la camarera o simplemente no comerte una rosca se convierten en excusas perfectas para dedicarle una canción (o más) a quien quiera que te esté leyendo…
En todo este tiempo os he contado mis aventuras, como aquella vez que Bako perdió un avión y acabamos en una fiesta en casa de unas amigas… o cuando me quedé en Girona por accidente después de hacer una visita a Andorra…
He compartido pensamientos profundos (si es que se puede llamar así) acerca del amor… o más bien sobre el desamor, y chorradas varias que se me han ocurrido…
Hemos hablado de otros blogs, de política, de religión una y otra vez criticando la biblia y riéndonos de todo un poco… y hasta en alguna que otra ocasión de algún avance tecnológico… o de mecánica.
Es mirar hacia atrás con cariño y decidirte a contar tantas cosas que de otra manera se quedarían en el tintero, se desvanecerían o simplemente terminarían siendo presa de tu propio olvido.
Y así podría seguir citando tantos y tantos otros artículos… han sido 471 y 992 comentarios.

No sé cómo dar las gracias a todas las personas que se han leído esto, a los que me han dejado comentarios y a los que siempre se les olvida hacerlo…
¿Qué más os puedo decir de mi blog!? a mí me divierte, por eso lo escribo y espero que a vosotros también… Espero poder seguir otro año más contando os mi vida ;)
Se acabó lo que se daba, las mini-vacaciones que me tomé en España se terminan y toca volver otra vez a Irlanda. Por primera vez, sin embargo, tengo muchísimas ganas de volver a casa… a mi casa, con mi novia, en Dublín.
El fin de semana no ha estado mal, no obstante, he visto un montón de películas con mis padres, hemos hecho un repaso a la gastronomía española y he bebido buen vino.
Como mi amigo Pash también se vino por este puente aprovechamos para salir de fiesta a recordar viejos tiempos… fue curioso volver a estar por las calles hasta las 6 de la mañana, de bar en bar charlando en castellano con la gente y pagando las copas a un precio razonable (aunque hay que decir que la cosa se ha subido bastante). Por supuesto la cogorza también fue del mismo calibre y al día siguiente no me moví de la cama hasta que sonó mi teléfono a las 3 de la tarde… menuda resaca.
También quedamos con Ferchy, que la última vez que le vi estaba un poco jodido por unos problemillas que tenía en su relación que se le habían venido encima con lo del accidente… pero me he alegrado mucho de que esta vez estaba por fin mucho más animado. Aunque ya no esta con Diana, se le vio mucho más contento: había dejado atrás todas esas preocupaciones y su fisioterapeuta particular parece que ha hecho un gran trabajo. Me alegro mucho por él y espero que le vaya bien.
Y ahora voy a dejar esto para ir a comprar cecina y chorizo de León y algo de jamón antes de que salga mi autobús a Madrid y ya editaré esto mañana para poneros un par de fotos… Nos vemos pronto ;)
Resulta que la base de datos donde apuntas las vacaciones no funciona como debería y he tenido que ponerme a contarlas manualmente.
Según el sistema aún me quedan 15 días por coger, eso sin tener en cuenta 3 días que me deben y un día extra por llevar un año trabajando con ellos… y todo eso a falta de 2 meses para que termine el año y habiendo ya reservado mis vacaciones de navidad.
Me he puesto por el método tradicional, lapicero y cuaderno en mano, a repasar qué días he cogido y qué días no.

Parece una tontería pero me ha costado un poco de trabajo así que he echado mano de Google Calendar para ver cuándo me fui a España… lo más curioso es que en el calendario de flickr había entradas de veces que se me había olvidado crear la entrada en Google!
En fin, después de hacer cuentas al final resulta de los 22 días que tenía he cogido 17 realmente, así que me quedan 5 para el próximo año (el máximo permitido para llevar de un año a otro).
Ahora sólo me queda decidir si saco partido o no, del fallo del sistema…
La verdad es que ya llevaba un par de fines de semana queriendo ir a dar una vuelta por los alrededores ahora que todavía hace buen tiempo. Este domingo pasado fuimos a Skerries, que es un pueblito pesquero a unos 30 km al norte de Dublín.

Tuvimos un clima totalmente inestable; primero nos hizo sol cuando fuimos a comprar el desayuno en chanclas y camiseta, y junsto cuando entramos en el SuperQuinn se puso a llover perros y gatos durante unos minutos y luego volvió a brillar el sol.
Salimos después de almorzar en el coche de David y Elena y, como parecía que hacía bueno, decidimos ir por carreteras secundarias para disfrutar del paisaje de la verde Irlanda.

Las pocas veces que he tenido que hacer trayectos interurbanos he notado que las indicaciones en Irlanda están bastante bien. Es verdad que no tienes una señal cada dos pasos, como en España, acerca de la velocidad, trazado y demás tonterías que la mayor parte de los conductores suelen terminar incumpliendo.
En Irlanda suele valer un SLOW pintado en la calzada para indicar que la curva o el trayecto tiene alguna dificultad y listo. Esta falta de señales hace que el resto de las indicaciones sean o parezcan muy claras.

Al final llegamos a Skerries en un momento y nos dimos una vuelta por el puerto y por el mercado. Nos llamó la atención que no vendieran pesado así que continuamos paseando esperando encontrar una pescadería pronto. Rodeamos el puerto y salimos a la playa, nos sacamos unas fotos y entramos al pueblo, pero no encontramos ni una sola tienda de pescado, eso sí: compramos unas setas, que en Dublín nunca encontramos.

Después de haber visto todo un poco por encima nos volvimos al coche y de vuelta paramos a comprar unas cigalas en Howth, que ya tenía ganas de la otra semana de prepararlas a la plancha para celebrar así un fin de semana estupendo.
Hace ya unas semanas, Eneko se pasaba por Dublín después de unas vacaciones en España con su mujer.
Por casualidad le comenté de tomar unas cervezas y al final lo arreglamos con cenar en el aeropuerto, porque llevaban todo un día encima de viajes y aún tenía que volar a Estados Unidos…
Así que cenamos en un famoso restaurante americano y aunque no nos dio mucho tiempo para charlar aprovechamos a sacarnos unas fotos y quedamos en vernos más tiempo la próxima vez.
En fin, que ayer fuimos a cenar con Fredi y Bea a su nuevo piso y le pregunté por la foto porque no la había visto y me dijo que había tardado un poco en subir todas las que había hecho en vacaciones pero que al final ya estaba en flickr.

Me alegro de haber estado un rato con Eneko porque hacía años que no nos veíamos en persona. Espero que la próxima vez que vuelvan a volar a Europa se pasen un par de días en Dublín y arreglar lo de esa cena
Ayer me comentaban en la empresa que un compañero había salido en un documental de La Sexta en el que se daban una vuelta por Dublín para enseñarnos la ciudad…
El documental la verdad es que está muy bien hecho:, narrado en off y comentado por su presentador de “Sé lo que hicísteis…“, Ángel “MadreMía” Martín y mucha música de los Cranberries. Alusiones a la vida diaria y a las calles y pubs de esta ciudad… cuando lo ves te pones contento de vivir en un sitio que lo pintan tan interesante y hasta parece bonito.
Para todos los que nos lo perdimos por razones obvias, está subido en YouTube y os lo dejo a continuación.
Dublín (Parte 1)
Se ha preguntado alguna vez ¿de dónde viene la alegría del pub irlandés que hay debajo de su casa, qué tiene San Patricio que no tenga San Fermín o por qué tanta gente finje no acabar de aprender Inglés para volver a Irlanda año tras año?
Si le gusta disfrutar de las playas… pero también de verdes praderas, castillos con fantasmas, trévoles, música, payasos, acróbatas…
Dublín (Parte 2)
Según cuenta la leyenda, San Patricio, patrón de Irlanda, arrancó un trébol del suelo y se lo enseño a los druidas y al rey de entonces, no para traerles suerte, si no para explicarles el misterio de la Santísima Trinidad. La demostración tuvo tanto éxito que el rey decidió convertir Irlanda al cristianismo.
Dublín (Parte 3)
En el viejo Dublín habitaba la buena Molly Malone que iba por esas tortuosas calles pregonando “mejillones, berberechos” empujando un carro por la zona portuaria de Dublín.
La muchacha era muy popular, sobre todo entre los caballeros, hasta que un día, Molly murió de fiebres en plena calle. Se dice que su fantasma continua vendiendo mejillones y berberechos por las calles.
Dublín (Parte 4)
Imposible pasar por Dublín sin hablar de la historia de su independencia y sus enfrentamientos con los ingleses.
El General Post Office es un santuario republicano desde que en 1916 un maestro de escuela leyó un manifiesto proclamando la independencia de Irlanda. Los viandantes se sumaron a la revuelta y la armada británica la emprendió a cañonazos y el resultado fueron cientos de muertos y algunos desperfectos en el edificio - como se puede ver.
Los irlandeses fueron derrotados, muchos de ellos fusilados y los que no, terminaron en Kilmanhaim Gaol una cárcel tan simbólica para los irlandeses como Alcatráz para los californianos. En la actualidad es un museo donde se puede escuchar la historia de los levantamientos irlandeses contra la ocupación inglesa.
Dublín (Parte 5)
En los últimos años han mejorado y proliferado los mercados en Dublín llegándose a convertir en lugares para auténticos sibarita pero hemos querido enseñarles el más tradicional de todos: Moore Street Market.
El mercadillo de Temple Bar es lo más “ing” en materia de mercados, abre los sábados de 10 a 17 y es el mejor mercado de comida al aire libre. Se puede comprar y probar comida orgánica de todas partes del mundo.
Hacía un par de días que leía en el blog de Guillermo que la Junta de Castilla y León está negociando con Ryanair para abrir nuevos vuelos en el aeropuerto de León coincidiendo con la ampliación de las pistas previstas para finales de año.
En este momento Valladolid vuela a Londres, Bruselas y Milán con lo que parece muy posible que Ryanair coloque *otros* destinos en León, ya que estos aeropuertos regionales no tienen la misma capacidad que otros más grandes.
Salamanca, que es un destino turístico más importante que León, ya se ha quejado de que esto les deja en clara situación de desventaja frente a los otros aeropuertos de Castilla y León, pero La Junta sigue jugándose al baza de que León está mucho mejor situado y comunicado para atraer a la aerolinea irlandesa.
Con un poco de suerte el próximo año podré coger un avión el viernes por la noche para tomarme unos vinos y unas tapas y estar otra vez de regreso el domingo y llegar a casa justo a la hora de acostarme ;)
Crucemos los dedos…
Poco a poco se han ido pasando los días y mis vacaciones, breves como de costumbre, llegan a su fin…
Después de la visita a Salamanca hemos pasado un par de días en León, de tapas y restaurantes entre que veíamos la ciudad.
Se nos pasó la visita a Zamora y sus lagos de Sanabria, que dejaré para otra ocasión que Kuba quiera venir a España, y las cuevas de Valporquero.
Entre la gastronomía no faltó el Botillo y la morcilla de León, el cochinillo de Segovia o el pulpo a la gallega.
También hubo sitio para pimientos asados, chorizo y salchichón y otros productos de la tierra, siempre acompañados con buen vino de por aquí ;)
Para terminar la semana fuimos a ver a Asturias, para la ida pasamos por el puerto de Pajares y sus impresionantes carreteras de montaña. Estuvimos en la vetusta ciudad de Oviedo tomando sidra asturiana y chorizos a la sidra, muy típicos de allí.
El plan original era ir al descenso del Sella, pero a medida que nos acercábamos al fin de semana la idea de verme rodeado por miles de borrachos perdía su gracia. Al final resultó que un amigo había ido a Gijón y como nos quedaba tan cerca decidimos cenar allí y salir a tomar algo por las calles.
Ya de vuelta, hoy domingo, nos hemos despedido de la gente de León a la espera de no tardar mucho en pasarnos por aquí de nuevo y terminar de ver todo aquello que se nos ha pasado, tal vez acercarnos a Galicia y recorrer así todo el noroeste de España.
En mi primer día de vacaciones nos hemos desviado de la ruta para pasarnos a hacer una visita a Salamanca, aprovechando que mi compañero de piso ha venido a conocer España.
Cuando era joven convencí a mi padre de que estudiar Bellas Artes era una buena idea… así que allí me fui, ciudad de ensueño y de estudiantes, aunque luego volví a León y desde entonces no había vuelto.
Varada en el tiempo y coronada en piedra, poco había cambiado desde entonces… me ha hecho mucha ilusión el recordar tantas cosas y encontrarme con que gran parte de los sitios donde estuve todavía siguen en su sitio.

Paseamos por las calles del centro y los alrededores, vimos la plaza mayor y sus medallones, la fachada de la universidad Pontificia y la catedral. También compramos un par de camisetas y nos paramos a tomar algo en sus innumerables terrazas.
Al final marchamos y nos dejamos un par de cosas en el tintero para otra ocasión, pero contentos de haberlo visto casi todo aunque fuera muy de pasada.
He dejado las fotos en mi flickr por si alguien quiere echarlas un vistazo…
Ayer fui con Bako al aeropuerto a recoger a Cris, que ha venido a vernos una semana a Dublín.
Nos ha traido tabaco, alcohol y unas pelis para que nos acordemos qué bien está eso de escuchar nuestro idioma de vez en cuando…
Hemos ido a dar una vuelta por la ciudad, nos hemos tomado una botella de Protos a su salud y unas raciones de embutido y queso en el Porter House Tapas, para no olvidarnos de nuestra Espana querida.
Por último hemos ido a cenar a casa que Elena e Inés estaban preparando una fabulosa paella :)
Ha sido un buen comienzo para una semana de vacaciones, espero que le guste mucho la ciudad y más incluso la companía.

Este fin de semana fui a Dundalk a celebrar el cumpleaños de Rebe y la verdad es que me lo pasé muy bien.
Dundalk es una pequeña ciudad al norte de Irlanda, cerca de Irlanda del Norte a medio camino entre Dublín y Belfast, y su nombre irlandés Dún Dealgan proviene de una fortificación donde se dice que vivió el mítico héroe celta Cúchulainn. Es también la ciudad de los hermanos Corr.

La catedral de San Patricio, construida a mediados de 1800, es el único monumento que me llamó la atención; el resto de la ciudad es bastante normal
La impresión general que me ha dado la ciudad es de aburrida: domingo por la noche me tiro media hora en coche dando vueltas para encontrar un bar abierto, algo que en León es muy fácil para mí se convirtió en una misión casi imposible: por más transeúntes que me cruzaba todos me indicaban que el el domingo, desgraciadamente todo (o casi todo) permanece cerrado.
Al final di con lo que parece ser uno de los únicos tres establecimientos abiertos por la noche donde me corroboraron que ciertamente no hay muchos sitios donde ir. Allí conocí a Dani, un alemán que ha vivido prácticamente toda su vida en España y que se ofreció ha tomar un café conmigo al día siguiente y enseñarme así un par de cosas de la ciudad para que no se me hiciera tan pesada la estancia.
Aquí os dejo unas cuantas fotos de la ciudad. Read the rest of this entry »
He tenido que llear a Andorra para escuchar una puta radio en castellano.
Yo, minoría absoluta
El aeropuerto de Reus no es mucho más grande que una estación de autobuses, pero prefiero eso a Barajas. El policía me deja pasar sin mirarme el pasaporte si quiera; estoy, sin lugar a dudas, otra vez en España y una vez dentro llamo a Pastor para investigar cómo llego a Andorra.
Las malas noticias son que el único autobús sale a las 7 de la mañana así que me toca alquilar un coche. Avis 200 euros por un día, Hertz 220 por tres, al final pregunto en una compañía regional, Sol-Mar, y me sale por 120 y puedo devolverlo en Gerona.
Ya tengo coche: un Seat Ibiza 1.9TDI color rojo. Corre como el demonio y se mueve como una bailarina.
Ahora sólo me queda llegar a Andorra…
La verdad es que este fin de semana ha resultado de lo más gratificante.
He conocido en persona a una amiga con la que llevaba chateando algun tiempo y he aprendido un poco más acerca de los irlandeses y sus costumbres.
En cuanto a la ciudad, Cork, es una ciudad encantadora: en la misma linea que Dublín pero limpia y con unos precios mucho más razonables. Salí de fiesta y me cobraron más o menos como en España, exceptuando los restaurantes, que sin parecerme excesivamente caros no resultaron baratos. La gente fue muy agradable, todo el mundo te saluda y se para a hablar contigo como si te conocieran de siempre y el nivel de extranjeros fue realmente bajo… lo cual resultó inusitadamente grato.
Del condado visité unos cuantos lugares pero donde más fotos saqué fue en Cobh, que es un puerto al sur famoso por ser el último lugar donde hizo escala el Titanic y por la preciosa catedral que tienen.
Cualquier otro escabroso detalle acerca de mi estancia en Cork se lo dejo a vuestra lujuriosa imaginación… aunque ya os aviso que vais a necesitar bastante ;)
De mi paso por Madrid os dejo las fotos de la terminal T4 de Barajas
Hace unos meses que quiero visitar a un amigo que está trabajando en Andorra pero nunca encuentro un vuelo barato y no me importaría pagar una tarifa normal si no fuera que te bombardean con lo típico de “vuela por un euro” y luego… los cojones.
Como buen cazurro que soy me jode que me digan una cosa y luego hagan otra así que me pongo a intentar buscar esa oferta y me desespera que “si reserva entre tal y tal otro día para viajes a partir de la próxima semana” luego te encuentres con lo de siempre… o peor.
Desde mi punto de vista una oferta es una oferta, y si no, que no se anuncien, claro que siempre queda muy bien eso de “ofertas sujetas a disponibilidad”… lo cual viene a decir que seguimos calculando los precios como nos sale de las pelotas así que pásate el rato mirando a ver si encuentras algo, majete.
Y todo eso para que luego te traten como a un mono de feria, te hagan descalzar, no te dejen llevar ni un botellín de agua, te pesen la maleta y te vuelvan a cobrar, 1 hora para facturar y otra de retraso, 8 euros por la comida y aún en el año 2006 no tengan los aviones preparados para telefonía móvil…
¡Manda huevos!











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