Hace unos meses que quiero visitar a un amigo que está trabajando en Andorra pero nunca encuentro un vuelo barato y no me importaría pagar una tarifa normal si no fuera que te bombardean con lo típico de “vuela por un euro” y luego… los cojones.

Como buen cazurro que soy me jode que me digan una cosa y luego hagan otra así que me pongo a intentar buscar esa oferta y me desespera que “si reserva entre tal y tal otro día para viajes a partir de la próxima semana” luego te encuentres con lo de siempre… o peor.

Desde mi punto de vista una oferta es una oferta, y si no, que no se anuncien, claro que siempre queda muy bien eso de “ofertas sujetas a disponibilidad”… lo cual viene a decir que seguimos calculando los precios como nos sale de las pelotas así que pásate el rato mirando a ver si encuentras algo, majete.

Y todo eso para que luego te traten como a un mono de feria, te hagan descalzar, no te dejen llevar ni un botellín de agua, te pesen la maleta y te vuelvan a cobrar, 1 hora para facturar y otra de retraso, 8 euros por la comida y aún en el año 2006 no tengan los aviones preparados para telefonía móvil…

¡Manda huevos!