“Me encanta ver las caras desencajadas de los familiares en los funerales”

Jose Ignacio De Juana Chaos

Hoy me ha llegado una carta en cadena que pide que no se le de ni una gota de agua a este asesino, una petición que, harto difícil de poder cumplir, no me deja si no preocupado.

De Juana, que se encuentra en prisión preventiva desde el 2005 cuando se extinguía una condena gracias a las redenciones que contemplaba el Código Penal de 1973, debía haber salido en libertad en febrero pero una denuncia de la Fiscalía del Estado impidió su excarcelación en relación con dos artículos suyos publicados en “Gara” en diciembre del año pasado.

¿Es justo que dejar al asesino suelto?

Sí, incluso después de participar en 11 atentados causando la muerte a 25 personas un terrorista puede rebajar su condena en España de 3000 a 18 años, pero la misma justicia que puede dejar al asesino en la calle es la misma que puede volver a encerrarle por los delitos de integración en organización terrorista y de amenazas terroristas.

Famoso por sus teorías de la “doble presión” etarra e islamista, De Juana siempre ha presumido de disfrutar desde la cárcel cuando le llegaban noticias de atentados etarras ahora alega que sus declaraciones no eran amenazantes y retoma una huelga de hambre para hacer presión social.

Lo terrible es que una parte de la sociedad le está escuchando y yo me sigo preguntando si no estaríamos mejor sin los Vascos en España.

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