180 mil kilómetros y 11 años ha sido el milagro de ingeniería que ha mantenido al sistema de distribución de mi Renault Megane funcionando, hoy cuando el mecánico me ha entregado el coche aún no se explica cómo era posible que funcionara.

De las tres correas, la del alternador era la que estaba visiblemente más gastada pero la peor parte quizás se la llevase el tensor, que además de presentar serios problemas de fricción… ¡estaba oxidado!