Ayer fui con Bako al aeropuerto a recoger a Cris, que ha venido a vernos una semana a Dublín.

Nos ha traido tabaco, alcohol y unas pelis para que nos acordemos qué bien está eso de escuchar nuestro idioma de vez en cuando…

Hemos ido a dar una vuelta por la ciudad, nos hemos tomado una botella de Protos a su salud y unas raciones de embutido y queso en el Porter House Tapas, para no olvidarnos de nuestra Espana querida.

Por último hemos ido a cenar a casa que Elena e Inés estaban preparando una fabulosa paella :)

Ha sido un buen comienzo para una semana de vacaciones, espero que le guste mucho la ciudad y más incluso la companía.