When in the Course of human events, it becomes necessary for one people to dissolve the political bands, which have connected them with another, and to assume, among the powers of the earth, the separate and equal station to which the Laws of Nature and of Nature’s God entitle them, a decent respect to the opinions of mankind requires that they should declare the causes which impel them to the separation.

Thomas Jefferson, Declaración de Independencia

El 4 de julio de 1776, tras un par de años de enfrentamientos con Gran Bretaña, los representantes de las trece colonias americanas que se habían sublevado, firman un documento en el que recogen las causas de su descontento y declaran su deseo de que se respete su independencia.

Aunque Gran Bretaña contaba con el mayor ejército mundial y una supremacía naval, Francia pronto se prestó a ayudar a las colonias americanas en la costa este y más tarde España se uniría a la causa desde el sur.

Esta peculiar unión de fuerzas en contra de la corona dio lugar a una de las primeras victorias de un pueblo colonial por alcanzar su soberanía en 1783, cuando finalmente donde se reconoce la independencia de los Estados Unidos de América en el tratado de Versalles .

Han pasado tres siglos de aquello y muchas cosas han cambiado, otras prevalecen… pero si algo está claro es que el espíritu americano es indómito.

Desde todos los lugares del mundo las naciones posan su mirada en ellos, herederos de un sueño de libertad se han convertido en los dueños del destino de muchos.

Nosotros, los españoles, nuestros vecinos franceses y aquellos enemigos, los ingleses, muchas veces no nos damos cuenta que son iguales los defectos, que hoy les echamos en cara, que una vez fueron virtudes.

A 4 de Julio de 2007, feliz día de la Independencia…

El resplandor rojizo y el fragor de la batalla probaban que por la noche, nuestra bandera aún estaba allí.

Oh, decidme, ¿flota todavía con sus barras y estrellas sobre la tierra de los libres, la patria de los valientes?