Leo en ALT1040 que DJ Rupture ha escrito un artículo defendiendo a Oink, un famoso sitio de intercambio de torrents de música recientemente cerrado por la IPFI.

Como el artículo pedía a gritos que alguien lo tradujera al castellano ahí va mi aportación…

Defendiendo al cerdo

Más que ninguna otra cosa en este año, el sitio web de intercambio de música & software, Oink, cambió la manera que tenía de pensar acerca de la industria musical y del intercambio de ficheros.

Había oído hablar de Oink durante años pero nunca me había parado a mirar el área de usuarios hasta principios de año. Los administradores del sitio eran feroces sobre la calidad — solamente los archivos de alta calidad obtenidos de medios originales podían ser subidos y muchas veces, incluso calificados como FLAC (lossless). Oink permitía solamente publicaciones completas con toda la información del disco (subir un álbum incompleto o un MP3 mal etiquetado era motivo de cancelación). Ninguno directo, grabaciones de concierto o ediciones pre-lanzamiento estaban permitidas.

En muchos casos, creo que descargar un álbum de Oink era más rápido (sobre todo rápido) y más preciso acerca de la información sobre el CD, que sitios como iTunes.

Pensadlo… un sitio Web gratuito que ofrece transferencias directas y rápidas de la música con la misma calidad o más que sitios de pago. Y este sitio gratuito tiene una colección increíblemente amplia de nuevos y viejos lanzamientos, generalmente en diferentes tipos de formato y bit-rates. ¡Es abrumador! Primer pensamiento: GUAU! Oink es una biblioteca asombrosa. Segundo pensamiento: ¡GUAU, realmente debería comenzar a vender camisetas de DJ Rupture; las ventas de CDs continuarán bajando y tengo que hacer dinero de alguna manera!

Mi metáfora de Oink como una biblioteca tiene más sentido que analogías económicas: existe una gran demanda de música digital que no está siendo satisfecha, tanto es esto que se requiere que redefinamos el modelo económico sin basarnos en la oferta y demanda o empezar a aceptar soluciones intermedias. Me gusta vivir de mi música pero también también me gustan las bibliotecas… y las ideas que hay detrás de bibliotecas.

Para los fans, la importancia de la música está por delante de cuestiones como dinero o propiedad – cómo debe ser. Cualquier sistema que no tenga en cuenta esto va a tener un montón de problemas, y cuando digo sistema estoy refiriéndome desde Sony como a iTunes… me estoy refiriendo a discos por los que pagas un dinero y que sólo tienen dos canciones grabadas (he comprado unos cuantos la semana pasada y duele mucho).

Oink no ha puesto solución a eso, tan sólo ha destapado el problema de los precios inflados que hay en todos los lugares. Oink era un paraíso digital para los admiradores de la música. La única gente que podía enojarse acerca de esto eran los que se estaban beneficiando directamente de la venta de música. (como yo, no te jode!)

Oink tenía TODO de determinados artistas. Literalmente, todo. Busqué ‘DJ Rupture’ y encontré todos y cada uno de mis discos. Era alucinante y tranquilizante al mismo tiempo. Las grandes discográficas quieren que la música iguale a los beneficios, pero tanto como cualquier otra cosa, la música está en la memoria de la gente, es algo tan incalculable y sin valor como la memoria…

Alrededor de una semana después de que enviara a publicar el primer CD en vivo de Andy Moor y yo, aparecimos en Oink. Alguien que lo había comprado directamente de mí lo puso en línea, gratuitamente. Yo no estaba enojado, estaba anonadado del alcance y la utilidad del sitio. Si compartir la música legal sin pagar por ella fuera legal, Oink sería el mejor sitio Web del mundo.

Como tantos sitios de BitTorrents, Oink hacía compartir para descargar. En pocas palabras, la relación de descarga a la que cada usuario tiene derecho depende de una cantidad de información compartida. Esta característica anima compartir. ¿Por ejemplo, una tasa mínima de 0.20 (era así, si no recuerdo mal) significa que si tú descargas 5 álbumes, después debes compartir alrededor de una parte de dicha música a otros usuarios de Oink. Si sólo descargas y no aportas nada o no lo suficiente (leech es el término para este tipo de usuarios) tarde o temprano se te expulsa de la comunidad.

Con BitTorrent, cuando la mucha gente descarga un mismo archivos también lo comparte al mismo tiempo, así que se consiguen descargas más rápidas. De esta manera, un álbum popular (o la distribución legal de linux) se puede llevar sólo unos minutos con una conexión decente del Internet (uTorrent es un buen cliente de BitTorrent para Windows).

Mirando la manera de funcionar de Oink me ayudó a entender la estructura tan inteligente de las redes de pares. Oink, como BitTorrent, era más fuerte y más rápido a medida que más gente lo utilizaba. La gente quería compartir para mantener altas tasas de descarga. Los nuevos lanzamientos eran altamente valorados pero los usuarios mantenían los más antiguos también (nunca se sabe cuándo alguien querrá aquel viejo disco, así que lo dejas en tu lista). Tanto si lo llamamos mercadillo de cintas (utilizando un término de los 80) o piratería distribuida, el uso de de BitTorrent en Oink y el cuidadoso control de calidad era brillante.

Por otro lado: Si Radiohead (la banda británica de rock que alcanzó éxito mundial tras una relación mutuo-beneficiosa con una importante discográfica) fuera de verdad radical, habrían publicado su último álbum como archivo de BitTorrent dejando un enlace de PayPal y o una cuenta bancaria para aquellos fans que quisieran pagar, en lugar de ponerlo en un sitio Web tosco donde se te pide la información de tu tarjeta de crédito…

Por otro lado: Una cosa que no entiendo es cómo cerraron Oink mientras que Soulseek continúa en pié año tras año… Soulseek siempre me ha parecido el menos moral de los sitios. Si pagas a Soulseek un mes consigues ‘acceso privilegiado‘ de transferencia directa a los archivos almacenados en los discos duros de otros usuarios que previamente también han pagado… Soulseek gana el dinero controlando el acceso a los archivos que sus propios usuarios administran, los mismos usuarios que nunca ven nada de este dinero. Corrección: con Soulseek uno tiene control sobre quién puede tener acceso a los archivos compartidos.

Oink no era extremadamente lucrativo, como la acusaba la BBC. Si no recuerdo mal, una donación única podía ayudar más o menos, pero nada que ver con los honorarios mensuales del privilegiado Soulseek. Tampoco, en cuanto a los ficheros, se dejaba circular fragmentos inacabados de grabaciones antes de la publicación de los discos. Puede ser es extraño o irónico que Oink eliminara los privilegios del usuario que fueran cogidos publicando este tipo de obras. ¡Esto era un sitio funcionado por los amantes de la música!

Pero se ha abierto la caja de Pandora. ¿Recuerdan cuando cerró Napster? La piratería en tanto a compartir archivos es aún más fácil ahora. Los administradores mantuvieron Oink organizado y la arquitectura de Bittorent hizo que Oink fuera eficaz. Oink dice que 180.000 usuarios no se olvidarán cuán útil era su sitio. El próximo Oink será más robusto y más distribuido. El movimiento nos lleva hacia nuevas maneras de compartir música e ideas entre personas afines en Internet.

De la manera que lo veo yo, no podría ser mejor para los amantes de la música. ¿Y qué músico no es ante todo un amante de la música?

Negrophonic – Defending the pip oink croaks