Se acabaron las navidades y con ellas el ya típico boicot a los productos catalanes, pero se está haciendo cada vez más habitual el continuar con esta práctica más allá de las fiestas para reivindicar un comercio justo del que nadie parece conocer las reglas. La cosa ya pasa de castaño oscuro…

Este año en casa, he de decir que el cava catalán fue sustituido por sidra asturiana en honor a mi novia, y nada que ver con el boicot, pero me jodió que en lugar de tomar café soluble de Nescafé me dieran una marca blanca, por aquello de la cesión del IVA.

En ese momento fue cuando me puse a discutir que la cecina es de León, la sidra es asturiana y el cava ha de ser catalán y que tratar de ir en contra de eso me parece un error.

La principal queja es que el IVA de un producto catalán va a parar a Cataluña, sin importar dónde ha sido adquirido ese producto, con lo que el IVA de un bote de café soluble de Nescafé iría a Cataluña aunque lo haya comprado mi familia en León. La hipótesis me parecía absurda y después de investigar me he dado cuenta que no es cierta.

En la Disposición Adicional Décima del Estatuto de Cataluña, Cesión del Impuesto soble el Valor Añadido, podemos leer lo siguiente:

El primer Proyecto de Ley de cesión de impuestos que se apruebe a partir de la entrada en vigor del presente Estatuto contendrá, en aplicación de la Disposición Adicional Séptima, un porcentaje de cesión del 50 por ciento del rendimiento del Impuesto sobre el Valor Añadido. La atribución a la Comunidad Autónoma de Cataluña se determina en función del consumo en el territorio de dicha Comunidad.

Antiguamente, el IVA recaudado en cada comunidad revertía en parte a la propia comunidad, la mitad, y el resto era distribuido por el Estado. La mísma práctica afectaba, en menor medida, al IRPF del que se disponía según los Presupuestos Generales. Con el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña se concede la totalidad del IVA para la comunidad y el 50% del IRPF.

La cesión del 50% del IVA ha sido aceptada por el Estado no solo para el estatuto catalán, sino para todas las Comunidades Autónomas que lo soliciten (como es el caso dela llamada Cláusula Camps valenciana que permite actualizar competencias que vayan adquiriendo otras Comunidades) pero lejos de beneficiar a todos tan sólo sirve para agrandar distancias frente a Autonomías más pobres y menos industrializadas.

Se ha intentado asustar a la gente diciendo que el gasto que uno haga en Gas Natural, empresa afincada en Cataluña, o si compras un coche SEAT, fabricado en Martorell, Cataluña, repercutirá íntegramente a Cataluña cuando realmente eso no es del todo cierto. Tú, persona física, pagas un valor añadido al producto y ese impuesto es recaudado en TÚ Comunidad, no en Cataluña, con lo que TÚ Comunidad es la que se encarga de repartirlo con mejor o peor criterio.

Esto supongo que tendrá un impacto muy diferente a nivel empresarial donde existe un IVA soportado y otro devengado. En función del Régimen Especial del comercio minorista, estos quedan exentos a declarar el IVA siempre que la mercancía no haya sido modificada y el 80% se venda a un público final. En este caso el distribuidor es el que soporta el IVA, por lo que iría a parar a las arcas de la Comunidad Autónoma donde esté afincado el proveedor. Los comercios minoristas suelen comprar sus mercancías a distribuidores locales con lo que no derivan impuestos a otras Comunidades.

En fin, y para resumir, a mí me ha quedado bastante claro que los impuestos que pagas en una Comunidad repercuten a esa Comunidad y al Estado en función del Estatuto de autonomía pactado con el gobierno y no se escapan a ningún otro sitio.

Siento que me haya quedado un post tan largo pero espero que haya quedado más o menos bien explicado.