Cuando compré mi PC, hace unos meses, puse especial esmero en que ciertos componentes, como la placa base o la tarjeta gráfica, fueran de calidad para que con el paso del tiempo no me quedaran pequeños pero dejé a un lado el procesador ya que no tenía claro cómo iba a terminar la cosa.

Aunque mi placa base no es compatible con los nuevos AM2+ de cuatro núcleos, estoy contento de que tenga otras opciones interesantes de cara a un futuro… tampoco fue la más cara, ni mucho menos, pero mala no es.

AMD Black Edition

Hoy me ha llegado el procesador de AMD que tenía ganas de él, un 6400+ patanegra que promete hacer frente a las necesidades de proceso de la GeForce 8800 que monté en un principio.

Es una lástima que no tuvieran disponible el 6000EE que era el que tenía en mente desde un primer momento, ya que esta serie está optimizada y consume bastante menos, lo que se traduce en calor y energía.

De energía voy sobrado con la fuente que me compré, pero el calor me preocupa algo más… ya que eso significa dos cosas: o ruido, o dinero.

El único problema es el ventilador de 12cm, que ahora se me hace un tanto grande y… no sé yo si no terminará haciéndome tope contra la memoria, que está muy pegada al zócalo del procesador.

En fin… ya os contaré, de momento os dejo un enlace a una reseña sobre la Black Edition de otro blog que me llamó la atención por los comentarios que se crearon a partir del artículo.