Ayer pasé mi primer día en el centro, realmente era el segundo pero como el domingo según llegué a casa me tiré en la cama se podría decir que técnicamente fue el primero.

El caso es que como ayer no tenía tantas cosas que hacer acerqué a una amiga a Baggot Street antes de ir a casa y después de poner un poco de orden me dispuse a ir a comprar algo para la cena.

En Tyrrelstown solía ir a comprar al SuperQuinn o al Lidl porque no había otra cosa, claro que en el centro hay “de todo” aunque al final, en la práctica, no tienes gran cosa donde elegir.

Como vivimos justo encima del Ilac, que es un centro comercial, mi primera idea fue ir al Dunnes Stores, pero como es lunes cerraban a las cinco y con el atasco se me habían hecho las seis y media.

Bueno, no pasa nada, pensé yo… en frente del Ilac está el Jervis, que es otro centro comercial y ahí hay un Tesco. Resulta que el Tesco cierra a las siete y como ya casi era la hora, los de seguridad estaban un poco reacios a dejarnos entrar y aunque nos colamos, todo fueron prisas así que sólo pude comprar lo justo.

Una vez fuera, me di cuenta que no tenía ni sal ni nada!!! No pasa nada, volví a pensar… porque todo el mundo sabe que “en el centro hay de todo” me metí en el M&S (que es lo único que había abierto, por cierto) a ver si tenían algo para sazonar la comida que había comprado.

Como siempre se quejan de que los hombres no preguntamos, me acerqué a un reponedor y le dije que si tenían algo  romero o algún molinillo de mezcla para sazonar la comida. Lamentablemente sólo tenían sal y pimienta, y ya podía molerlas con los dientes o pasar a la segunda planta y comprar un molinillo porque no tenían nada de eso que yo preguntaba.

Rabiado me marché a casa con la esperanza de pasar por el Centra que tenemos en la esquina, comprar pan y preguntar si allí tenían algo para sazonar la comida. Como os podréis imaginar tampoco sabían nada ahí y, en parte por el hambre y que ya estaba de mal humor, no me salió de los cojones de meterme en el Lidl de enfrente para coger una cosa y pasarme media hora atascado en la cola.

Cagándome en la madre que los parió a todo agarré un paquete donde venía un delicioso pollo frito con crema de champiñones y bacon, y me subí a casa a calentar mi cena… hoy antes de bajar al centro pienso hacer la compra en el SuperQuinn, que me queda al lado del trabajo y ahí sí que hay de todo.