Parece que entre más dinero se gasta uno en que le envíen las cosas a casa peores son los resultados.

Uno de los inconvenientes de vivir en el Centro es que los irlandeses y los edificios se llevan muy mal; normalmente en España estas cosas no pasarían pero aquí en Dublín parece que hasta las tareas más sencillas se convierten en desafíos hercúleos.

Para evitar este tipo de problemas mi empresa a optado por UPS en lugar de confiar en el tradicional servicio postal, Ann Post, para enviarme un paquete a casa… y la cosa, como seguro que ya os estáis imaginando, no ha salido bien.

La razón inicial es que en Ann Post, conscientes de sus limitaciones, cuando se las ven con un edificio te dejan una nota diciendo que te pases a por el paquete, que a ellos les cansa subir escaleras y buscar tu puerta.

En UPS, por el contrario, pretenden ofrecer un servicio de calidad; se comprometen a entregar el paquete ellos mismos y que no seas tú quien tenga que desplazarse hasta sus oficinas a recoger lo que has pagado para que se te lleve a casa…

Así que cuando el mensajero, primo hermano del de Ann Post e irlandés de nacimiento y costumbres, se encuentra en frente de un edificio pues te deja una nota diciendo que lo de subir escaleras y buscar tu puerta no va tampoco con él.

Eso sí, como el servicio es de pago no tendré que molestarme en recoger yo mismo el paquete y me han notificado que mañana, el mismo mensajero o su primo hermano, volverán a intentarlo… posiblemente con resultados similares.

En fin…

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