Dentro de un rato marchamos de vuelta a Munich y de ahí yo me iré a Irlanda mientras que mis compañeros tienen pensado pasar un día o dos en Viena para ver la semifinal de España contra Rusia… a mí que me cuenten el resultado.

Han sido 4 maravillosos días en Alemania, lo poco que he visto de este país supera con creces la imagen (buena de por sí) que tenía preconcebida. He hablado con alguna gente y me han comentado que aquí llueve mucho también (sólo hace falta ver lo verde que está todo, nada que envidiar a Irlanda) y que en invierno hace mucho frío y nieva (síiiiiiiiii) pero que en el norte hace peor.

Stuttgart y Augsburgo son, por su tamaño y por su localización, lugares ideales para vivir en Alemania. Augsburgo es una ciudad preciosa, muy peatonal, llena de tranvías y de rincones preciosos. Sus calles hacen tan agradable el paseo que no echas en falta monumentos (que también los tiene).

En fin… toca coger el coche y marchar de camino al aeropuerto. Me parece que el regreso al segundo mundo se me va a hacer duro :(