Da igual cuántas señales pongas advirtiendo el peligro que supone meterse en las aguas del lago…

La gente hace caso omiso y ves cómo los padres ponen el bañador a sus hijos para darse un chapuzón a la orilla, a pesar del claro riesgo de ser arrastrados por una corriente (tan cerca del desague del lago) o no no hacer pie de repente.

Luego todo son lamentos y lloros…