El mejor antivirus posible es el sentido común. […] No solo se evitan incomodas situaciones en las que nuestras maquinas se ven comprometidas, sino que además no exponemos a los efectos negativos de los antivirus como son la merma en el rendimiento, molestias con mensajes innecesarios, y por supuesto eventuales fallos críticos que obligan a reinstalar el sistema operativo.

¿Y si no tengo sentido común? Entonces mejor solo mira la televisión.

Criando Cuervos – De por qué es mejor vivir sin un antivirus