General Motors cancela la producción de este emblemático modelo basado en el conocido vehículo militar Humvee (transcripción fonética de sus siglas High Movility Militar Wheeled Vehicle) tras fracasar las negociaciones con la empresa china Sichuan Tengzhong que estaba en proceso de adquirir la licencia de fabricación.

El Humvee aparece por primera vez en el mercado a finales de los 80 de la mano de AM aunque su fama no llegaría hasta la guerra del Golfo Pérsico, vendiéndose en 1995 como Hummer y licenciándose 3 años más tarde a General Motors, la cual rediseñó el M998 original (el H1 ya no disponible) adaptándolo a un uso más doméstico.

El Hummer no se trataba de un utilitarion, es un vehículo caro debido a unas prestaciones sobresalientes por el que aún hoy en día se siguen pidiendo más de 40mil euros por la versión H1 y 25mil euros por las más modernas H2 y H3.

Las dos variantes que se comercializaban hasta la fecha contaban con un motor de V8 de 6,2 litros de casi 400cv para el H2 de 2,06m de ancho, mientras que el H3 era más pequeño y montaba un motor de 3,7 litros en línea de 244cv con 1,90 metros de ancho. La versión deportiva HX de 2+2 plazas diseñada para hacer frente al Jeep Wrangler no llegó a ver la luz.

Muchos de sus detractores se centraron en el elevado consumo de sus motorizaciones, por encima de los 18 litros en ciclo urbano (H1) que llegó a alcanzar los 24 litros en sus motorizaciones mayores (H2) dependiendo de los diferentes medios que ofrecían análisis del vehículo, una característica que sus competidores directos en Europa cuidan mucho más y que mantienen por debajo de los 10 litros oficiales (aunque el consumo real suele dispararse hasta los 14-16 litros).

Aunque el Hummer de GM nos abandone, siempre nos quedará el parque móvil de segunda mano y los fabricantes de réplicas que ofrecen kits para dotar a un vehículo normal de la formidable apariencia de un Hummer.